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La vanidad hecha oficio

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La vanidad hecha oficio

Por: Hugo Chaparro Valderrama

Laboratorios Frankenstein

“Un actor es un tipo que no te escucha si no le hablas sobre él mismo”. Marlon Brando definía así la vanidad de su oficio. El motor que anima a un ser humano en términos escénicos. Dentro y fuera de un teatro. Cuando el mundo puede ser un reflejo de su talento, ratificado por algo tan pasajero como el rumor de un aplauso. La música que se apaga después de que termina una obra y la persona se descubre tras la máscara del personaje; del dramaturgo que le prestó sus palabras; del artificio al que contribuye la forma que un director le otorga a una puesta en escena.

Un paraíso con serpientes, que en el guion de Joseph Mankiewicz, All About Eve –escrito en los años 50 para la película que situó en la eternidad del cine a Bette Davis–, fue algo semejante a una bofetada en el rostro de los actores que hacen de su trabajo una persecución implacable de algo tan veleidoso como la fama.

La mujer de nombre bíblico, seductora de un ejército de Adanes según lo que puedan ofrecerle, es Eva Harrington (Lily James), una trepadora a la que sólo le interesa llegar a la cima de sus ambiciones, como sea y a costa de quien sea, empezando por despellejar con su aparente dulzura a Margo Channing (interpretada por Gillian Anderson en esta versión de All About Eve como una evocación de Mrs. Davis).

Los espejos y los retratos –aparte de las ovaciones del público, escuchadas en este montaje de Ivo van Hove como si fueran el murmullo de la gloria–, son proyecciones de la idolatría que sienten Channing y Harrington por sus imágenes. Superficies visuales que dibujan el rigor del tiempo y su contraste con la juventud perdida, aterradores para Channing –que olvida, cegada por los celos que le produce la joven y tóxica Eva, la sabiduría adquirida con su experiencia–.

Alrededor del conflicto que enfrenta a las actrices se suma el reparto de una fauna típica: el director y amante de Channing (Julian Ovenden); el dramaturgo y su esposa (Rhashan Stone&Monica Bolan); el productor (Ian Drysdale); el crítico perjudicial y malévolo (Stanley Townsend); Birdie, la asistente de Channing (Sheila Reid), confrontados por las tensiones que Mankiewicz desnudó en su guion.Un striptease emocional que Van Hove sitúa en el lugar de los secretos teatrales: los camerinos. En los espacios de la intimidad donde explotan los conflictos como latigazos de furia y rencor. En las fiestas que revelan, durante el sopor de largos trances etílicos, los demonios que desatan los borrachos. Encontrándose lo público y lo privado en el montaje de Van Hove a través de una pantalla situada sobre el escenario, que enseña dos perspectivas distintas de un mismo instante dramático. Un efecto posible gracias a la agilidad del steadicam, el hallazgo tecnológico de Garret Brown, que inventó, a mediados de los años 70, un arnés para darle estabilidad a las imágenes filmadas con cámara en mano.

Todo lo que contribuye al circo de esta metáfora sobre el teatro y el tiempo, sin que sobre recordar la frase de Bette Davis en la película de Mankiewicz: “¡Ajústense los cinturones! ¡Será una noche tormentosa!”.

Disfrute de Todo sobre Eva  el 6 y 7 de julio de 2019 en salas de Bogotá, Medellín, Cali, Barraquilla, Bucaramanga, Cartagena, Armenia, Pereira, Manizales, Ibaqué, Villavicencio y Popayán.